Los bajos comerciales, resueltos con un basamento continuo de carácter más sólido y expresivo, refuerzan la relación con el espacio público y dinamizan la planta baja, favoreciendo la actividad peatonal.
Sobre este zócalo se desarrollan las plantas de oficinas y viviendas, con fachadas ligeras y acristaladas que aportan luminosidad, vistas y una imagen arquitectónica sobria y elegante.